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Practicar la compasión

Estamos viviendo momentos a nivel social en los que salen a flote muchos sentimientos, quizá incluso cierta confusión. Es una buena oportunidad para preguntarnos dónde estamos a ese nivel y qué hacemos con ello.

Está claro por una parte que no debemos tener miedo y que la solidaridad y la cultura de la paz realmente existen. Pero a nivel interno, quizá nos hace falta mirarnos y calibrar hasta qué punto estamos sintiendo paz interior y la deseamos a los demás, sea quien sea y venga de donde venga. El cómo vivimos nuestro propio miedo, nuestra rabia o nuestro dolor con quienes nos relacionamos a nivel más familiar, entre el círculo de amigos y conocidos,  nos da una idea esa frase de RespiraVida: con la práctica de Mindfulness aprendemos a “responder en lugar de reaccionar”. Puedes ver más aquí: http://www.respiravida.net/que-es-la-atencion-consciente-o-mindfulness

Mindfulness no te exige que pretendas que todo está bien y que estás de acuerdo con todo. Pero sí puede ayudarte a ponerte en contacto con tus propios sentimientos, sean los que sean, y a comenzar un diálogo con aquellas personas que pueden tener diferentes opiniones, sin llegar a irte a la reacción. O al menos… ¡dándote cuenta de ello!

Queremos expresarnos con claridad sobre nuestros valores, pero la reactividad puede estropear una manera de actuar más hábil.

 Quizá podemos abrir un espacio que permita más fluidez y no las mismas reacciones inmediatas que no nos satisfacen. Desde esa base universal de vulnerabilidad, la conversación puede cambiar de “Estás equivocado y yo tengo la razón” a otra manera de avanzar: comunicar desde la diversidad, atravesando esa barrera que nos construimos nosotros mismos.

 

Aquí tienes 3 maneras de traer compasión y delicadeza a la ira y el odio:

1)      Primero, RECONOCE tus sentimientos de ira, angustia o temor. El primer paso en Mindfulness es TOMAR CONCIENCIA, en este caso de nuestros sentimientos.

2)     Articula una MANERA AMABLE DE EXPRESAR de expresar tus sentimientos, tus pensamientos y tus valores. Explora las conversaciones que hay a tu alrededor y mira si existe otra manera de comunicar las necesidades, los sentimientos, las opiniones…

3)     PRACTICA la CONCIENCIA AMABLE. Explora la compasión hacia ti mismo y hacia los demás y el mundo.

Las compasión no es pena. La compasión implica un respeto hacia el otro y un darse cuenta de que compartimos la condición humana, con muchas similitudes. No somos tan diferentes. Nuestras vidas y nuestras opiniones pueden serlo, pero en el fondo, los sentimientos son comunes a todos.

La auto-compasión no es debilidad: implica darte el amor y el respeto que necesitas como persona, sin compararte en estima con los demás.

Son momentos difíciles en nuestro mundo. Necesitamos pensar, hablar y actuar de una manera más profunda, más consciente, desde el corazón, desde la paz,  para activar y compartir la Luz que ya tenemos. Necesitamos VIVIR DESDE EL CORAZÓN, sin juzgar, abrazando nuestro dolor y siendo compasivos. Actuando desde la propia conciencia actuamos solidariamente en la luz de la conciencia colectiva.

© Pilar de Anta 2017,  Mindfulness Trainer con RespiraVida Breathworks y Terapeuta de Sanación en Luz Aiyanna, Espacio de Crecimiento Personal.

 

 

 

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